Sydney: Belleza y Glamour

Conoce esta ciudad catalogada entre las 10 mejores del mundo para vivir

Una de las primeras escenas que cautiva en Sydney es su diversidad étnica. Más de la mitad de sus 4.3 millones de habitantes son extranjeros. Esa comunión de razas y culturas comienza a sentirse desde los primeros pasos por cualquiera de sus barrios, playas o atracciones turísticas; cuando enseguida queda establecida una hermosa amalgama humana formada por chinos, italianos, griegos, vietnamitas, británicos, hindúes, aborígenes... Aquí conviven y comparten ¡más de 180 diferentes nacionalidades!


Y aunque el idioma oficial es el inglés, estudios recientes indican que al menos un millón de personas no hablan este idioma en su hogar, en donde prefieren comunicarse en su lengua de origen. Esa variedad también ha llegado a su cocina, de allí que Sydney, aunque no es la capital de Australia (es Canberra) sí es una meca de la gastronomía mundial: cafés y restaurantes con comida típica de muchas de las nacionalidades que han inmigrado hasta acá, lo mejor de la cocina con mariscos y frutos del mar. ¡Y por supuesto!, sus famosos vinos, que compiten con los más famosos franceses o italianos.


Uno de los puntos más visitados es el Harbour Bridge, sobre la Bahía de Sydney. Este conecta el centro financiero con la costa norte. Más de mil 400 hombres trabajaron por un período de 8 años para su construcción que comenzó en 1923. Ahora esta famosa estructura de mil 149 metros de longitud cuenta con 8 carriles para el tráfico de automóviles, dos para trenes, una para ciclistas y una más para caminantes.


De hecho, uno de los tours más populares de toda Australia es escalar este famoso puente. Hay diversos tipos de excursiones: por el amanecer, por la tarde y en la noche; todas éstas destinadas a que el turista pueda apreciar la ciudad desde esta pasarela ¡por todo lo alto!  Sin exagerar, la panorámica que ofrece, a 134 metros sobre el nivel del mar, es sin duda inigualable. Algunos de los famosos seducidos por esta perspectiva están: el famoso cantante Keith Urban, los actores Will Ferrell y Mandy Moore, así como la Miss Universo 2004, Jennifer Hawkins


No menos imponente es un tour por la Sydney Opera House, esa grandiosa estructura que nació a la luz de un almuerzo, cuando el arquitecto de origen danés, Joern Utzon, partió una naranja en ocho pedazos y jugando con ellos, visualizó que se asemejaban a veleros. Enseguida pensó que esa era la respuesta que el gobierno australiano buscaba en ese entonces (1957) para diseñar un símbolo arquitectónico para su ciudad más antigua (Sydney).


Sin embargo, construir un edificio con semejante diseño y que fuera funcional, no fue tan fácil como sus primeros bosquejos. Y lo que estimó tomaría cinco años y 7 millones de dólares, terminó abarcando 14 años ¡y más de 100 millones de dólares! Una de las grandes ironías de este majestuoso proyecto es que su creador ni siquiera pudo estar en la inauguración, ya que durante su duración tuvo tantos desacuerdos con las autoridades, que no sólo terminó abandonando su construcción, también el país.


Todos los días a partir de las 9 de la mañana y hasta las 5 de la tarde, se ofrecen tours en el interior del edificio y, por una hora, los visitantes pueden adentrarse en la historia detrás de este centro artístico. Entre otras cosas, se muestran aspectos relevantes de su construcción, como que el efecto lumínico que produce su techo se lo debe a los azulejos reflectantes que se usaron para construir su tejado, o que en su sala principal está el órgano mecánico más grande del mundo (con más de 10 mil pipas). 


También hay recorridos guiados por la tarde que combinan un crucero por la bahía, una caminata por las instalaciones y el espectáculo que uno escoja, hasta otros que incluyen una cena y alguno de los shows que estén presentándose ahí. Opciones no faltarán, cada año se realizan en la Sydney Opera House más de mil 500 espectáculos en vivo.


Playas y barriadas
Por supuesto, uno no puede marcharse de Sydney sin visitar al menos una o dos de sus 37 playas. Aunque las más famosas son Bondi y Coogee, la verdad es que hay por lo menos una para cada gusto: para los amantes del surf (Tamarama), los ricos y famosos (Palm Beach), para los amantes de coquetos cafés (Bronte), o para quienes quieran practicar scuba diving (Gordon Bay); no se olvidan las nudistas, las familiares… ¡en fin!


Como es natural, la ciudad australiana más antigua cuenta con un barrio histórico, en donde comenzó todo. Se trata de The Rocks que, por cierto, es también el barrio más europeo. Su estratégica ubicación, a pie del Harbour Bridge, le permite unas panorámicas espléndidas. Además algunos de los tours más típicos se ofrecen desde aquí: lo mismo cenas en curiosos botes, que taxis acuáticos y hasta uno en jetcruise o incluso en acuaplano, para que todos puedan liberar un poco la adrenalina.


Este sector es famoso por la cantidad de exposiciones que acoge y porque aquí se encuentra el único museo de arte contemporáneo de todo el país (Museum of Contemporary Art). Pero quienes quieran disfrutar de una experiencia “teatral” al aire libre, deben dirigirse a Sticky, la tienda de caramelos en la que uno se convierte en testigo de cómo se preparan algunas de las delicias más dulces y sabrosas.


La oferta de tiendas también es impresionante: desde joyerías, hasta varios mercados al aire libre ofreciendo productos típicos y recuerdos. Pero las mujeres se sienten especialmente tentadas a visitar algunas de sus boutiques más famosas, como: Rocks Stule (especializada en ropa fina australiana como Drizabone, R.M. Williams y Coogi.), Boutique Belle (con lo mejor de diseñadores internacionales y del país) y Wombat at The Rocks (famosa por sus botas y accesorios australianos).  


Uno de los barrios asiáticos más limpios del mundo está aquí: Chinatown, entre Central Station y Darling Harbour. Su parte central es el sector peatonal alrededor de Dixon Street. Allí, enseguida,  en el que su arquitectura nos transporta a Asia, toda vez que su incalculable cantidad de restaurantes y puestos de comida callejeros, ponen al alcance inmediato lo mejor de lo mejor de de la comida china. Los fines de semana el sector rebasa cualquier nivel de efervescencia, gracias al mercado callejero Paddy’s Market, el cual atrae a centenares de personas. No muy lejos de este sector, en Liverpool Street, ha comenzado otro fenómeno cultural: el Latin Quarter.


Otro barrio “étnico” está ubicado a unos tres kilómetros al este de la ciudad. Se trata de Newtown, famoso por la cantidad de cafés y restaurantes representativos de la cocina mundial. Se dice que sólo de comida tailandesa, hay casi tres docenas de ellos.


Capital de la moda… y el buen vivir
Los amantes de la flora y la fauna, pueden descubrir algunas de las plantas oriundas de esta parte del mundo en los Royal Botanic Gardens (Jardines Botánicos Reales), en donde hay algunos de los árboles y flores propias del país. Mientras que en el Taronga Zoo, se pueden ver de cerca especies australianas como el diablo de Tasmania, los koalas y los canguros.


No menos divertido es el Parque Olímpico. El sitio es tan grande, que sólo los más osados se atreven a recorrerlo a pie. Afortunadamente hay tours en bicicleta y en el transportador personal de dos ruedas Segway. El complejo cuenta con varios centros deportivos (atletismo, natación, golf, tiro al arco, patinaje…) y, por supuesto, el imponente Estadio ANZ. Cada año más de 8 millones de personas lo visitan, y en sus recintos reviven algunos de los momentos que hicieron historia en las Olimpiadas del 2000 que Sydney enmarcara con tanta dignidad y esplendor.


Dos veces al año la ciudad se viste de lujo ¡y de lo mejor de la moda! Pues celebra la Australian Fashion Week (una semana en la primavera-verano y otra en el otoño). En esos días, la crem de la cremde la alta costura presenta sus diseños, entre ellos los diseñadores australianos de mayor renombre, como Easton Pearson, Collette Dinnigan, Leona Edmiston, Alex Perry, Zimmermann, Tomi Maticevski, entre otros.


¡Con cuanta razón cada vez hay más tiendas de primera representadas aquí!  Uno de los más reconocidos es el Westfiel Bondi Junction, un centro comercial exclusivísimo, localizado en el suburbio de ese mismo nombre. Son más de 131,579 m², dedicados a tiendas y boutiques de primera. Entre las 352 tiendas que tiene, están representados Escada, Channel, Bally y Hugo Boss. Este complejo comercial sólamente es superado en tamaño por Westfield Parramatta, el cual está ubicado en el corazón de Parramatta (otro suburbio de Sydney) pues éste cuenta con 525 tiendas. 


Con tantas cosas que hacer, no es de extrañar que la firma Mercer, famosa por investigar las ciudades que ofrecen mejores oportunidades de vivienda, trabajo y la calidad de vida que ofrecen, colocara a Sydney entre las mejores 10 para vivir.  Aunque  Sydney es también, sin lugar a dudas, ¡una de las ciudades más preciosas para visitar!

Galería de Fotos